El mantenimiento de tu patinete en verano

Cada vez circulan más por las calles españolas, cinco millones, según datos de la Federación Española de Vehículos de Movilidad Personal. Evitar incidentes como éstos pasa también por un correcto mantenimiento del patinete, proceso con el que no todos los usuarios están familiarizados.

Aquí están unos consejos básicos del Director de Internacional de la firma NIU Technologies, líder global en vehículos eléctricos de dos ruedas:

Mantenimiento y optimización de la batería: asegurarse de que está en condiciones óptimas permite tanto evitar averías como alargar su vida útil. Para ello recomienda comprobar si presenta daños superficiales (signos de hinchazón, fugas o corrosión) y asegurarnos de que la cargamos correctamente: «Lo mejor es utilizar el adaptador de corriente proporcionado por el fabricante, lo que evitará su sobrecarga». También debemos tener en cuenta el impacto de las altas temperaturas sobre dicho componente: «Para preservar el rendimiento se recomienda mantener el patinete eléctrico en un lugar fresco y a la sombra», explica el directivo, quien invita a revisar periódicamente el nivel de carga y estado de la batería mediante la aplicación móvil que acompaña a muchos modelos.

Inspección de los neumáticos. Los neumáticos son otra parte fundamental de cualquier patinete eléctrico, ya que en mal estado pueden ponernos en riesgo.  «Verificar que las ruedas no tienen grietas ni objetos incrustados y que están infladas al nivel recomendado», utilizando un manómetro, tomando las medidas oportunas según el resultado: los neumáticos poco inflados disminuyen el rendimiento del patinete y un exceso de aire los hace más propensos a reventones. En caso de un desgaste excesivo, la única solución posible es «reemplazar las ruedas cuanto antes para evitar fallos inesperados».

Ajuste del sistema de frenos. Unos frenos en buen estado aseguran que tendremos el control del patinete en todo momento, reaccionando a tiempo frente a cualquier imprevisto. El responsable de NIU Technologies recomienda aquí inspeccionar las pastillas de freno: «Hay que fijarse si se encuentran desgastadas y reemplazarlas en caso de que estén demasiado delgadas o dañadas por el uso». Tampoco podemos olvidarnos de los cables de freno, siendo clave «asegurar que no están deshilachados ni desgastados y que tienen la tensión adecuada. […] En caso de que sea necesario, conviene lubricarlos para aumentar su vida útil». Por último y obedeciendo al sentido común, debemos comprobar periódicamente que los frenos funcionan como deben: al menor cambio en la potencia de frenado, mejor pasar por el servicio técnico.

Limpieza y lubricación a fondo. Además de una cuestión estética, una limpieza adecuada previene daños: «Podemos limpiar el patinete con un paño suave y un poco de jabón, incidiendo en aquellas zonas de difícil acceso en las que tiende a acumularse la suciedad», recomienda Michielsen. También estaremos atentos a la entrada de agua en los componentes eléctricos (si circulamos por vías encharcadas, por ejemplo) y lubricaremos todas las piezas móviles: «Aplicar lubricante a los soportes y las bisagras ayuda a reducir la fricción y el desgaste».

Inspección de luces y elementos reflectores. Como bien saben quienes utilizan el patinete para volver a casa por la noche, la visibilidad es capital en materia de seguridad. Por esto mismo comprobaremos cada cierto tiempo los faros delanteros y traseros (su intensidad y encendido, sustituyendo las bombillas que no respondan adecuadamente); limpiaremos los reflectores y actualizaremos el sistema de luces si fuese necesario: «Siempre podemos sustituir las actuales por otras LED, más brillantes, para mejorar la visibilidad».

Ajuste de tornillos y tuercas. Unos tornillos y tuercas mal ajustados comprometen la estructura integral del patinete, por lo que suponen el último punto a comprobar según la fuente consultada: «Con una llave inglesa o un destornillador es suficiente para realizar esta labor de mantenimiento y asegurar que no hay ningún elemento suelto.

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